Hay una imagen que resulta extraña si conocemos la historia del Japón samurái. Un espadachín camina por una ciudad moderna, entre tranvías, periódicos, cafés y hombres vestidos a la occidental. Y lleva una espada que, según la ley, no debería estar allí.
Es una de las imágenes más características de Demon Slayer (Kimetsu no Yaiba, 鬼滅の刃). La historia de demonios y cazadores pertenece a la fantasía, pero el mundo en el que transcurre tiene una base histórica muy concreta: la era Taishō (大正時代), entre 1912 y 1926. Y para entender por qué esas espadas tenían que esconderse, hay que retroceder unas décadas.
En 1876, el gobierno Meiji (明治) promulgó el Haitōrei (廃刀令), un edicto que prohibía llevar espadas en público. Para los antiguos samuráis aquello significaba mucho más que perder un arma: el símbolo más visible de su posición social desaparecía de las calles. Muchos no lo aceptaron. En 1877 estalló la rebelión de Satsuma (西南戦争), dirigida por Saigō Takamori (西郷隆盛), y el nuevo ejército imperial, armado con fusiles modernos, tuvo que enfrentarse a hombres que todavía combatían con la espada. Japón estaba entrando en el futuro, pero llevaba el pasado consigo.
La espada no desapareció; cambió de lugar. En las décadas siguientes, las antiguas tradiciones de combate empezaron a organizarse, y en 1895 se fundó la Dai Nippon Butoku Kai (大日本武徳会), que tuvo un papel clave en la conservación y la ordenación de las artes marciales japonesas. La espada pasó del campo de batalla a los dōjō (道場), a las ceremonias y a las colecciones. Y a veces, a objetos diseñados para ocultarla: los shikomizue (仕込み杖) eran bastones que escondían una hoja en su interior.
Cuando llegó la era Taishō, Japón era un país de contrastes. La ropa occidental convivía con los kimonos, las ciudades modernas con los templos, y las artes de la espada seguían transmitiéndose. Ese es el Japón que Demon Slayer elige como escenario para Tanjirō y el Cuerpo de Exterminio de Demonios. La ficción añade algo que nunca existió, los demonios, y unas espadas, las Nichirin (日輪刀), que cambian de color según quien las empuña. Pero muchas de las cosas que hacen sus espadachines tienen eco en la tradición real.
En Japón, la esgrima se transmitía dentro de escuelas o ryūha (流派), donde los alumnos aprendían las técnicas mediante formas o kata (型), y cada escuela tenía su estilo y sus secretos. Algunas se hicieron famosas por un rasgo concreto: la Jigen-ryū (示現流) de Satsuma enseñaba a decidir el combate con un único golpe devastador, y la tradición del iai (居合) se basaba en desenvainar y cortar en un mismo movimiento. Cuando Zenitsu desenvaina y corta en un solo relámpago, o cuando cada Pilar domina su propia «respiración» aprendida de un maestro, la serie está trasladando a la fantasía algo muy real: el maestro no enseñaba solo a manejar una espada, transmitía una escuela entera.
Incluso las piezas de la espada podían tener historia familiar. La tsuba (鍔), la guarda que protege la mano, podía desmontarse y conservarse para montarla en otra hoja. Así, una parte de la espada de un antepasado podía acompañar a alguien que aún no había nacido cuando se fabricó. En la serie, Tanjirō monta en su espada la guarda en forma de llama de Kyōjurō Rengoku tras su muerte: un gesto de ficción que cualquier familia samurái habría entendido. Algunas formas de guarda, como la mokkō (木瓜), de cuatro lóbulos, se repitieron durante siglos precisamente por esa costumbre de conservar y reutilizar.
La espada había dejado de dominar los campos de batalla, pero seguía viva en los dōjō, en las colecciones y en las tradiciones familiares. Demon Slayer solo tuvo que imaginar qué pasaría si, en aquel Japón que intentaba dejar atrás su pasado, alguien necesitara todavía una espada de verdad.
La fantasía inventó a los demonios. La historia puso las espadas.
Piezas de esta historia
Katana Nichirin de Giyū Tomioka, Pilar del Agua – Demon Slayer (Sin Filo)
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Katana Nichirin Negra de Tanjirō Kamado – Demon Slayer (Sin Filo)
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Katana Nichirin Blanca y Naranja de Zenitsu Agatsuma – Demon Slayer (Sin Filo)
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Katana Nichirin Negra y Oro Decorada – Demon Slayer (Sin Filo)
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Katana Nichirin de Sanemi Shinazugawa, Pilar del Viento – Demon Slayer (Sin Filo)
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Katana Nichirin Rosa de Kanao Tsuyuri – Demon Slayer (Sin Filo)
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